Entries from December 2007 ↓
December 31st, 2007 — "Sensamientos" puros, El día a día
Comenzaré por un tópico: “hoy es el último día de 2007… os deseo un feliz 2008… (bla, bla, bla….)” El siguiente tópico dice: resumen de lo que ha pasado (conjunto de imágenes y frases pronunciadas por gentes que salen en los medios); lo que se espera (conjunto de malos o buenos augurios, confirmación de eventos -porque en Zaragoza habrá Expo-); y algún chiste para que sea todo algo menos duro.
En este sitio no gustamos de tópicos excesivos: si bien caeremos en ellos -tópos significa lugar….-. Siemplemente quisiera anotar algunas obviedades:
1. El tiempo es, en general, “bastante contínuo”: dividirlo es cosa “bastante artificiosa”, como explicaría un físico.
2. En el tiempo lo único discontínuo es la novedad, la aparición de una novedad; pero esto sólo ocurre con la persona. Lo único realmente nuevo es cada persona. Por tanto el nacimiento -seamos serios: la concepción- y la muerte son los únicos momentos que hacen discontínua la historia de los hombres, de todos los hombres y de cada hombre.
3. Si hay algo realmente discontínuo, con principio y fin en el tiempo humano, pensar sobre ese discurrir es relevante puesto que con esta apreciación hemos roto la visión circular, mítica de la historia. Esto empezó y esto tiene fin.
4. El principio y fin más relevantes son los de la propia vida. Por tanto, todos los días pueden ser para cada uno el último. Si tomamos conciencia de quién somos realmente -en lenguaje simbólico o no tan simbólico “si conociéramos nuestro verdadero nombre”-ese día sería, en cierta medida, el primero. Es decir, puede haber muchos primeros, pero sólo un último.
5. Si a todos las personas nos pasa lo anterior, es conveniente pensar en el conjunto…. en el fin de la historia, sin perder de vista que el sujeto de la historia es algo complejo, que lo relevante son las personas -no soy hegeliana, obviamente, ni marxista super-obviamente-.
En definitiva: el día de hoy es interesante por cuanto permite detenernos en una realidad más profunda y más verdadera que el mero paso de calendario: existe la novedad, existe el principio y existe el fin. El fin como sentido -”¿a dónde va usted, señor?” es una buena pregunta para ser dirigida a cualquiera- y el fin como término.
PD: ¡Qué interesante la reflexión sobre la “esperanza” que acaba de sacar Ratzinger! Hacía tiempo que no leía un análisis del significado del tiempo y el progreso en la modernidad… y una superación de sus limitaciones tan, tan interesante…. es una recomendación para el año que entra.
December 27th, 2007 — Blogosfera, Edu "reflexión", Preguntas
Siento que esta pregunta parezca inapropiada, puesto que está de moda, queda bien, es signo de “no se sabe qué” decir que alguien -que uno mismo, seamos serios- es autodidacta. El caso es que, dicho en términos simplones, “el autodidacta es discípulo de un idiota”.
Esta pregunta viene a mi cabeza después de varias conversaciones con Simdalom y otras tantas con mis alumno de filosofía de la educación. En efecto, en la red parece que el “maestro”, el referente de autoridad, queda difuminado ante el horizonte lleno de infinitas posibilidades: nada predetermina, la sensación de libertad parece elevarse a extremos nunca imaginados; nadie percibe, realmente, límites lógicos -sólo lingüísticos y de tiempo…. que no es poco-. Las comunidades virtuales permiten conectar con cualquiera, hablar de cualquier cosa, colgar cualquier cosa… y si algo no se puede hacer, en realidad se piensa que “aún” no se puede hacer. En definitiva: la infinitud del mundo virtual obliga a la consideración del sujeto como principio autónomo de su propio aprendizaje.
Por otro lado, en la filosofía de la educación se ha dado, con la modernidad que está bajo el planteamiento anterior, el orgullo y el prurito que lleva a sostener ese sentido autodidácta: Robinson Crusoe como ideal, el hombre natural, el Emilio de Rouseau. Pero, seamos serios:
1. Todo aprendizaje humano -no animal, no infrahumano, no salvaje, no niño-lobo, que merece un tratamiento bien diferenciado- está mediado por el lenguaje.
2. Todo signo lingüístico procede de un entorno interpersonal. Alguien me enseñó el lenguaje, alguien me sonrió -lenguaje gestual- para indicarme el camino a seguir, alguien me dió la simple indicación de “ahora tomad las regletas y poneros a ver cómo funcionan… luego hablamos sobre ello”.
3. Si el autodidacta es posible, en cierta medida, éste será siempre una vez alcanzada una determinada edad: cuando ya haya recibido una inmensidad de tesoros. Solo entonces podrá, por ejemplo, ponerse a bucear en una biblioteca, montarse su propio laboratorio, manipular una máquina, descuartizar un ordenador….
4. Ninguna de esas realidades es ajena a otros, que me lo dieron, me lo ofrecieron, fueron para mi autoridad, maestros: me fío de quien hizo el ascensor, me fío del señor del autobús y del bibliotecario; me fío -son para mi maestros- los comentarios de la contraportada de un libro -alguien los escribió para mi…-.
5. El caso de los libros es el más significativo: alguien los escribió. Se trata de una clase magistral en la que la distancia temporal o espacial queda superada por el significado de los grafismos -por lo inmaterial que habita en ellos-.
Pero… y aquí viene lo realmente sorprendete: ¿podemos ser autodidactas porque nadie nos indique qué leer? ¿lo somos porque el infinito que se abre ante nosotros es manifiestamente un infinito no mediado, realmente independiente?
Pues…. parece que no. Si algo es llamativísimo en internet es que la gente está para que la encuentren; que hay estrategias -miles- para ser encontrado y leído y erigirse en “maestro”, referente, aun en el caso del más humilde de los blogs. Todos queremos ser valorados como interlocutor válido en alguna dimensión.
Pero aún hay más: en cuanto alguien entra, encuentra a otro, ese otro le lleva a otro… son cadenas de confianza. El autodidácta pensará que los criterios que utiliza son “los de nadie”, los exclusivamente suyos. Pero seamos serios de nuevo: de alguien se fio al principio, alguien le hizo la primera sugerencia, alguien fue su maestro y desde ahí comenzó…. si no lo reconoce, simplemente estará usando un criterio establecido desde fuera…. ¿somos autodidactas? En esos casos, de vagabundeo internáutico, de explícita renuncia a la figura del maestro, lo único significa es la ignorancie del maestro y por tanto, la inmediata vulnerabilidad….
En definitiva: el autodidacta, de verdad, es más bien un investigador, una persona con afán de contribuir, es el que, agradeciendo todo lo recibido, quiere seguir encontrando. En investigador -de invenio, encontrar- es el que sabe que todo lo bueno es de otro, que él, simplemente, lo encontró gracias a la ayuda de otros: “eso” no es suyo.
En caso contrario, se convierte en alguien bastante desagradable.
PD: esta anotación necesita más argumento, más explicación. Es sólo un breve comienzo.
December 24th, 2007 — Blogosfera, El día a día, YouTube
Estoy pensando en la noche en la que es obligatorio -para algunos- pasárselo bien. Eso hace las cosas algo más difíciles: es como tener amigos por obligación, cosa que supone un cierto riesgo directamente relacionado con el fracaso.
Este año he optado por preparar, para mis amigos, una selección de vídeos de risa. La red está llena. Recursos necesarios:
1. Lo primero es pensar en el humor de los de mi fiesta -no de la fiesta de otros- (por ejemplo: a mis amigos no les sueje hacer gracia lo zafio o lo verde…. )
2. Tenerlos todos reuniditos, bajados o linkados.
3. Poner el portátil junto a la televisión correctamente conectados por un cablecito -fácil de conseguir-. Mis recursos técnicos no dan para más. Sin embargo puedo conectar el sonido, además de a la televisión, al equipo de música…. y queda muy apañadito.
4. Probar el montaje antes de la cena.
5. Estar “al loro” para buscar el mejor momento durante la noche -una vez pasadas las primeras rondas de cava… cuando la gente quiere ir sentándose un poco….-. En esto pienso en las sevillanas, que casi siempre animan el cotarro para que no decaiga la fiesta. Es un asunto análogo.
Como estoy en pleno paso 2), aún no puedo deciros lo que estoy linkando… si me da tiempo os diré algo al respecto.
December 20th, 2007 — "Sensamientos" puros, Edu "reflexión"
Leía ayer una propuesta de conversación sobre la mentira. Es interesante el planteamiento: se ha mirado más la verdad que la mentira, sino ésta siempre mal vista. Sin embargo parece que, si bien tiene mala prensa y ha de ser expulsada, hay ámbitos en los que parece formar parte necesaria del paisaje. En líneas generales: la mentira aporta poco al conocimiento frente a la verdad; moralmente forma parte de la obviedades: mejor no mentir; en el ámbito social supone la expulsión: nadie hace negocios con un mentiroso.
La ruptura de esa linealidad discursiva procede de dos elementos a primera vista distorsionantes: la “buena educación”; el derecho “relativo a conocer la verdad”, puesto que no tenermos derecho a conocer “toda la verdad”, en numerosas ocasiones.
Hasta aquí interesante. Puede permitir llegar lejos este arranque.
Ahora bien, creo que sería intersante pulir, en este arranque, la cuestión de la mentira y aprovechar cierta virtualidad interna. En efecto, la primera de las afirmaciones sería puesta entre comillas rápidamente. Y la segunda, ligada a la primera, con paréntesis. La tercera es simplemente una obviedad con la que hay que convivir… así es el mundo. Por tanto, parece que vivimos en el error o en la mentira, pero que nada podemos ni debemos decir en torno a la verdad. ¿No es políticamente incorrecto aludir, realmente, a la verdad sobre algo? Si algo sale del ámbito del consenso ¿es admisible en esta sociedad democrática? Si alguien se atreve a decir que algo “no es” un derecho y que algo “es” un derecho -es decir, que corresponde a aquello que le es debido por su propia naturaleza…- Si alguien afirma algo más allá de la física -si bien hasta en cosas tan pseudo-científicas como el cambio climático la ciencia se pone a sí misma en entre dicho- si alguien afirma que una determinada cuestión es verdadera al margen de toda otra consideración…. es obvio que se trata de un fundamentalista. Y no por el contenido de la afirmación, como por la cualidad VERDADERA que se le quiere atribuir.
En definitiva: que la verdad sea un punto de referncia es dudoso -en muchos- al menos como presupuesto teórico-pragmático; y que moral y socialmente sea pésimo es simplemente querer reconocer el barro que nos inunda.
La pregunta suele ser, dicha de modo simple, abrupto, crudo y por eso real: ¿existe la verdad? -en estos casos la pongo siempre con minúscula, lo demás sería precipitado-. La evidencia-experiencia no corresponde, llegados a este punto, a la verdad misma, sino a la mentira. Reparemos por un instante en qué significa “mentir”: decir lo contrario de lo que se piensa con intención de engañar. No habla esta definición del error, sino del manejo de la diferencia entre verdadero y falso, y de utilización en provecho propio y perjuicio ajeno. ¿Alguien no ha sufrido el mazazo que la mentira le ha pegado? ¿no ha notado la diferencia entre lo verdadero y lo falso y su uso interesado y fraudulento?
Es obvio que alguien puede distinguir lo verdadero de lo falso: la mentira lo pone de manifiesto. Esa distinción también revela lo deseable que es la verdad frente a lo falso; lo libres que nos hace: no dependemos de la arbitrariedad ajena: algo que no pertenece a ninguno de estos hombrecillos que me acompañan en el camino.
A la visto de todo esto, parece que la verdad existe: es una cuestión de experiencia. También es fruto de la experiencia que deseamos la verdad y que ésta es fuente de libertad. En fin, toda una lección la de la mentira.
December 18th, 2007 — "Sensamientos" puros, Edu "reflexión"
Cuando se aproxima la época de exámenes se acerca también la que corresponde a la reflexión del maestro: cómo hice las cosas. Es cierto que la responabilidad del aprendizaje está, en último términio en la libertad del alumno -especialmente si tiene algo más de 18 años-. Sin embargo es condición necesaria, aunque no suficiente, que alguien enseñe algo. En la universidad siempre se aprende de otro: aunque ese otro haya dejado las cosas en libros, en papeles… En mi caso me veo en la tesitura de aportar, cada curso, presencia, palabra, gesto.
Y cada año, cuando se aproxima esta época vuelvo a considerar qué peso tuvo, en el proceso, eso que suelen llamar motivación, y de lo cual tengo alguna responsabilidad, sin duda alguna. Sin embargo, también he de señalar que la palabra motivación me resulta confusa. Prefiero otra que usa mi maestro -Leonardo Polo- : él habla de interés. Tal vez la dimensión dialógica se ve reforzada. Además, resulta más claro que el interés lo es sólo si hay algo interesante. Lo interesante es lo destacado por el interés de alguien, y el interés sólo se despierta, existe, frente a lo interesante.
Desde aquí mi trabajo adquiere una nueva dimensión: desde aquí mi tarea adquiere límites que lo hacen perceptivamente”posible”.
Mi tarea se ubica en la parte de lo interesante: cantidad y cualidad. Mi tarea es hacer grande el campo para poner ante sus ojos cuanto sea susceptible de general interés: ampliar el horizonte; descubrir los límites actuales y abrir una rendija, una ventana; ser capaz, con el gesto, la palabra y la presencia, de trasladarlos a un campo en el que nunca estuvieron….
¿Y cómo sabrán qué es tener interés? Pues sólo es posible ese tipo de saber por connaturalidad. Sólo la proximidad personal permite ver el interés de otro y hacerlo deseable para sí. Y la pregunta es inmediata: ¿cómo habrá de ser mi interés? ¿cuán universal, humano, próximo, profundo?
December 15th, 2007 — "Sensamientos" puros, Ética
Este asunto de las clínicas “abortorias” -como las llama un amigo- no deja de traer, una vez y otra a mi cabeza un brevísimo razonamiento. Cuando una afirmación relativa a lo verdadero o falso, a lo correcto o incorrecto, a lo bueno o malo es dicha por unos de un modo y por otros contraria o contradictoriamente, conviene volver a pensar el asunto. Y est que no toda realidad es susceptible de un más y un menos: las circunstancias, en determinadas situaciones no modifican la realidad sustancialmente. Dicho en otras palabras: “la intención no modifica el fin natural de nuestros actos”. En efecto, puedo tener la noble intención de acariciar a alguien, pero si la mano lleva una fuerza escesiva y colpeo con dureza, a la otra persona le duele SIEMPRE. No hay opción: o le duele o no le duele. La intención tiene cierto interés. Pero si ocurre que alguien no presta atención a este hecho una vez y otra, otro le advierte de que no es correcto, y ella insiste en que sí…, lo único que no se puede hacer, lo único, es concluir: “para mi es adecuado y para ti no… cada uno tiene su opinión”. Es obvio que afirmar que no pasa nada y afirmar que sí pasa, son cuestiones contrarias -se dice por ahí que contradictorias, pero es más preciso decir contrarias-.
Pues bien, en la ya tan larga polémica sobre el aborto, la solución adoptada -que cada uno haga lo que quiera, según su opinión- es la única realmente inmoral. O es un asesinato o no lo es. Y si lo es, no puede darme igual. Y si no lo es, tampoco. Convendría que cambiase mi juicio al respecto. En todo caso, mirar para otra parte es LO ÚNICO QUE NO DEBE, NO PUEDE HACERSE.
Todos entendemos que los campos de concentración no son justificables bajo ningún punto de vista, que la tortura, el genocidio, la atrocidad de Auschwitz no pueden tolerarse. Obviamente, los nazis dirían que para ellos era adecuado, que su intención era tal o cual. Simultáneamente, otros dirían que en absoluto. Que se trata de personas y el mal que se les causa no es admisible. Pues bien, los que afirmaban lo segundo no construían campos de concentración; tampoco ellos estaban allí. Sus hijos, y familiares no cooperarían en las barbaridades que allí se hicieran. Lo que está claro es que la misma afirmación de los nazis frente a la de los demás obliga a replantearse las cosas. Lo único que no es admisible es decidir que “para ti tiene un valor y para mi otro”. Lo único no admisible es la pasividad. Si estuviera entre los nazis, los nazis apáticos, irreflexivos, el mero hecho de oír que el asunto es serio tendía que ponerme francamente alerta. Si fuera de los otros, la mera afirmación de que no es para tanto, de que es un asunto opinable, debería ponerme alerta ¿cómo es esto? ¿es posible que el genocidio, la eugenesia, sea en unos casos adecuada y en otros no? Creo que la respuesta a esta pregunta es inmediata, y la acción de ella derivada también: hay que parar los pies a esos bárbaros.
En el caso de las clínicas abortorias, las situación es francamente próxima. Como no se ve, habitualmente qué sea un aborto -al igual que no se veían los crematorios- no somos capaces, habitualmente, de sentir el horror que la situación reclama. Algunas de las imágenes que estos días podemos ver -no en la televisión pública, lógicamente: si fuera un compañero sentimental apaleando a su compañera sentimental lo pondrían- son una ocasión estupenda para considerar de nuevo qué está pasando y qué hemos de hacer. Luego vendrán reflexiones francamente simples: si matar a un niño de 7 meses -ver sus bracitos troceados en un cubo de la basura- es inadmisible; si asesinarlo con 6, con 5 con 4 meses es inadmisible…. ¿Qué tamaño, cuántos centímetros ha de tener un niño para poder salvar su vida? En las colas que se formaban en los campos de concentración, la pregunta era ¿qué aspecto saludable debo presentar para que no me seleccionen, para que piensen que aún puedo trabajar?
Comprenderán que me preocupe esta sensación de horror e indefensión que me atenaza. Como un alemán en pleno nazismo ¿qué puedo hacer? ¿hasta dónde he de llegar para oponerme al genocidio? ¿es suficiente esa lógica perversa de la “política posibilista”, abordar “prudentemente” sólo lo que se puede hacer, en asuntos tan serios como el asesinato?
December 14th, 2007 — Edu "política"
No es una novedad, pero cada día me molesta más que “me vendan la burra”. Este concepto tiene variados matices: que me vendan algo malo en lugar de algo bueno; que me vendan lo que no quiero, lo que no es, lo que no hay.
En el caso de la ministra de educación, la Sra. Cabrera, entiendo que me han vendido lo que ya había comprado. El proceso de Bolonia establecía dar de los estudios de Magisterio de Educación Infantil el título de grado. Es decir, pasará a cursarse en 4 años con un número de créditos superior al actual. En fin, que esto, que hace meses que se decidió sin que la Sra. Cabrera ni ninguna persona de su gabinete tuvieran arte ni parte.
En fin, que ayer, leyendo novedades, me sentí como cuando al volver del mercado y revisar la bolsa de la compra ves que te han vendido algo que ya tenías, lo mismo, con papel de envolver nuevo.
December 12th, 2007 — Edu "reflexión", Preguntas
Estas preguntas, tal vez crueles, eran planteadas, para ser respondidas con un inmenso NO, lógicamente. Eran preguntas que me hacía un alumno tras ojear un texto, en principio escandaloso. Allí se decía, más o menos:
“La poligamia da lugar a un déficit o una dificultad educativa”…..o esta otra “¿Existen demasiados niños en algunos países de Latinoamérica? La respuesta es negativa. Lo que existen son demasiados niños mal educados. ¿Cuáles son los niños mal educados? Los que proceden de una relación extramatrimonial.
Si, sin duda una afirmación durísima. Sin embargo, prefiero pensar sobre el contenido mismo, sobre aquello que, en el fondo, está diciendo. Prefiero seguir pensando. Los comentarios de este alumno continúan.
¿Un niño no está mal educado porque su padre sea polígamo o porque su madre esté soltera?. Estos niños tendrán unas carencias, al igual que los niños criados en ” familias convencionales ” tienen otras. Cuando un padre o una madre tienen las virtudes del sacrificio, la sinceridad, la lealtad, etc. etc. y es capaz de transmitírsela a sus hijos, da lo mismo o cuales sean sus creencias. (…) el sentido de filiación (del que habla el libro) no lo tienen la mayoría de los niños educados con un padre y una madre que pasan el día trabajando fuera de casa y son criados por otras personas, pero este problema no lo encontramos en los niños de países menos desarrollados (….) allí un niño no rebuzna cuando sus madres les dicen que hagan algo, y aquí lo puedo ver continuamente). El respeto por sus mayores es algo de lo que deberíamos aprender. En cuanto a las madres solteras (conozco la problemática en países como Venezuela) el problema no está en que la madre esté soltera porque de ese modo, ¿que sería de las viudas? ¿Que pasa con las mujeres de los marinos? ¿Es que sus hijos están mal educados? No, sus hijos tienen carencias pero desde mi humilde punto de vista eso no es estar mal educado. En estos países los niños no son caprichosos, no hay ese consumo que existe en países desarrollados, allí los niños juegan con lo que hay, no piden más de lo que tiene, juegan con el mango del árbol.
Y, como de costumbre no pude dejar de contestar; y lo hice, más o menos en estos términos.
- Señalas adecuadamente, a mi juicio, las barbaridades de esta sociedad nuestra tan “blandita”. Además, entiendo que cuando un padre y una madre no atienden a sus hijos estamos en una situación francamente deficitaria, es más, violenta las cosas más que un fallecimiento, en ocasiones. Creo que cuando un niño percibe “desprecio” -falta de aprecio- por parte de sus padres, también lo sufre, deja una huella en su crecimiento y no siempre es una huella que facilite su vida.
- En esa misma línea, si en algún contexto cultural el sentido de la filiación, y por tanto la veneración y respeto a lo recibido, se ha perdido, es en nuestro querido occidente. Recuerda que el ideal de la “modernidad” -la ilustración y los siglos sucesivos- ha sido la emancipación, la consideración de la dependencia filial como una carga. Obviamente, eso, en sociedades con estructuras familiares más consolidadas, no se da: y es francamente bueno. Es uno de los valores típicos del oriente medio, como sabes. Las culturas semitas -los judíos y después los pueblos que reciben su herencia, los islámicos- tienen un auténtico respeto a los mayores. En la tradición católica (tanto latina como ortodoxa) “presbiterós” que en griego significa anciano, es la palabra usada para designar al presbítero o sacerdote: el que tiene la sabiduría. Creo que esto es común a todas las culturas… hasta nuestros atípicos días y nuestro atípico occidente.
- Toda la argumentación del texto gira en torno a una idea central: la estabilidad familiar, el equilibrio y madurez afectiva de los padres es clave para ir forjando la madurez afectiva de los hijos y ésta a su vez es un requisito para el resto del crecimiento personal. Obviamente, este criterio se cumple en muchos contextos culturales. Ahora bien, si centramos la atención en los tres momentos clave de la historia del pensamiento, aparecen el modo clásico, cristiano y moderno de aproximarse a los problemas humanos. El clásico (griego y romano), del cual se habla en el texto; el cristiano (del que hay abundantes referencias, precisamente porque se trata de conferencias pronunciadas en Perú, y allí se entienden bien, no como aquí…) en este momento surge la noción de persona en sentido fuerte y todas sus implicaciones; el moderno, del que ya he hecho algún comentario, y que aparece, también en abundantes ocasiones (recuerdo ahora a Hobbes, al que se dedican unas páginas).
- La referencia a la cultura islámica a penas comparece, si bien, entiendo que entre la poligamia y la monogamia se puede hacer un juicio sobre “mejor/peor”. Es decir, que es mejor -atendiendo a la dignidad de la persona- la monogamia que la poligamia. Además, también entiendo que la percepción por parte del niño de la idéntica dignidad del padre y la madre es más fácil si es criado en contextos de monogamia. Es decir, que hay una verdad básica sobre la persona -la identidad varón-mujer - que queda oscurecida en un contexto de poligamia. Esto no lo considero un asunto menor, la verdad.
- ¿Y qué decir de las madres solteras? Pues simplemente que para ellas afrontar todo lo que supone la educación de los hijos es francamente costoso y que esa situación no es deseable para ninguna mujer ni para ningún niño. Es decir, no es un contexto educativo adecuado, es peor que otros, hace más difíciles determinados aprendizajes y determinados ámbitos de madurez personal…. ¿Y los niños que pierden a su padre o su madre? Pues es claro que no se trata de una situación deseable y que es, a todas luces, peor que una situación de normalidad y estabilidad ¿Quiere decir esto que un niño que crece en esta situación está condenado al fracaso vital? Lógicamente no, pero también es claro que está en una clara situación de riesgo y desventaja. Son niños que pueden llegar a tener grandes déficit educativos.
- No sé si habrás observado que, en los colegios, lo que solemos llamar “fracaso escolar” en el período de los 4 a los 7 años (en esos años no hay, realmente fracaso escolar) va ligado en un porcentaje altísimo a la situación familiar. Cuando los padres se separan se nota en el colegio, se le nota en el estado anímico, sufre momentos de inseguridad inadecuados a su edad. Cuando hay violencia en las casas…. ¡qué voy a contarte! Creo que la relación directa entre situaciones de inestabilidad e inmadurez y deficiencias educativas va de la mano. En ese sentido creo que es oportuno decir que se trata de “mala educación” -y no se refiere a que no sepan comer con tenedor y cuchillo…. obviamente-.
Y seguían… tanto las preguntas como las respuestas ¿A qué tengo unos alumnos geniales?