“Leones por corderos” y el consecuencialismo ético

Buena película, muy buena. Obliga a realizar muchísmos comentarios. Puesto que acabo de verla y no he podido dedicar el mínimo tiempo prudencial, señalaré sólo una cuestión que me ha parecido tremendamente interesante.

Tres acciones simultáneas diseñan toda la película. Una de ellas es una entrevista entre un profesor de política y un alumno de, posiblemente, último año de Bachillerato. El profesor, puesto que el alumno ha mostrado no sólo interés por la realidad social, política y económica, sino también dotes intelectuales y “talento”, busca despertar en él toda la coherencia vital que en el aula parece comprender; especialmente porque le ha visto retroceder y dejar de ir a clase de modo, en principio, inexplicable.

La cuestión se plantea cuando, ante la evidencia de que las cosas no andan bien y que si uno se deja la vida intentando cambiarlo, es posible que “al final, todo sea igual” y por tanto ¿de qué habría servido tanto sacrificio?”. La pregunta es buena; es adecuada y real, señal cierta de… En fin, ahora la respuesta: “al menos habrías hecho algo…” Y lo dice el profesor en voz baja, algo resignado….

Seamos serios: ¿es que sólo se toman decisiones en la vida atendiendo a los resultados? ¿Es que la acción queda justificada o reclamada solo por los resultados? ¡Dios mío, qué pragmatismo! ¿Es que la acción en sí misma no puede ser adecuada, valiosa de modo que no requiere justificación más que en sí misma? ¿Es que es mejor no salvar a un niño si, al final, van a morir? ¿Es que, para qué invertir en desarrollo en países que, al final, van a quedar igual, porque hay corrupción? ¿Es que, para qué trabajar tanto si, al final, casi todo se lo llevan los impuestos?

También podemos verlo de otro modo: ¿qué más da si me cojo unas botellas del supermercado, si, al final todo va a quedar igual? El dueño ni se entera, los beneficios serán los mismos…. ¿para qué tanto esfuerzo si, al final, todo va a ser igual?

Dos cuestiones que han de ser pensadas: el consecuencialismo ético y, en general, las versiones pragmatistas.

Dos observaciones personales: me da miedo que la motivación “consecuencialista” paralice a tantos… me da miedo que la motivación “consecuencialista” justifique tantos horrores, porque, al final, será lo mismo o será “eso” que busco y que… ¿es bueno? 

2 comments ↓

#1 Malmi on 04.23.08 at 10:07 pm

Me gusta mucho este post. Creo que se le podría sacar mucho partido.
Las palículas, son en muchos casos, una ventana a la imaginación, a la creatividad, al sentimiento, al ejemplo…
Por ejemplo, muchos de nosotros no podríamos imaginarnos una guerra, una época, una profesión x, sensaciones que nunca hemos tenido, el mundo de las drogas…Estas nos ayudan a comprender mejor las realidades del mundo que no vivimos o no experimentamos.
Creo que se puden entender muchos conceptos, virtudes y demás, a través de estas…

#2 Consuelo Martínez-Priego on 04.24.08 at 5:57 pm

Gracias Fátima -alias Malmi ;)
Me gusta que te guste… ahora en serio: ¿no crees que estamos bastante rodeados de “consecuencialistas” y somos poco sólidos personalmente? Entiendo que el principal rédito de cada una de las acciones de nuestra vida es la virtud. En efecto, negar esto es negar que somos seres vivos y que por tanto la inmanencia es lo más propio connatural a ese estar vivos. Todo lo demás es pasajero…
Todo tener es relativo salvo uno: la virtud y sobre ésta el amor.

Tal vez sea algo radical… o tal vez esté yendo a la raíz…

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