Muerte Social: cárcel y pena de muerte

Cuenta Leonardo Polo que un modo de vivir la muerte es la cárcel. Se trata de la aniquilación social, la separación del mundo en el que vivimos. Antes era el destierro. La cárcel es adecuada expresión de la “vindicatio“: es decir, de aquella compensación de la injusticia ajena que supera la Ley de Talión, puesto que busca la restitución necesaria, y sólo la necesaria; y la corrección, toda la corrección posible.

Hablar de cárcel, de pena de muerte, de Ley, de la vida de otros y de la propia… siempre sobrecoje. Lo señala Valentín Pedrosa con un breve vídeo de Amnistía Internacional. Lo señalan los comentaristas: no a la pena de muerte!!! Las afirmaciones pueden sintetizarse del siguiente modo:

1. “Cumplimiento efectivo de las sentencias” ……
2. “Nadie es dueño de la vida” ….
3. “Las autoridades se juegan la vida de miles de personas”….

Y cualquiera de nosotros podría continuar cada frase con el contenido fuerte que les acompaña.

1. Cumplimiento efectivo de las sentencias….. el terrorismo
2. Nadie es dueño de la vida… eutanasia, aborto
3. Las autoridades se juegan la vida de miles de personas….. LEGALIZAR!!!

Y en el aborto y la eutanasia no hablamos de culpables -vindicatio-, sino de inocentes -crimen, asesinato, homicidio…-.

Hace dos días leía en la prensa:

a. Embriones congelados en Barcelona, sobrantes de fecundaciones in vitro. Candidatos a la basura, o la disección en laboratorios; candidatos para ser ratas, carne humana para la experimentación.
b. Movimiento cívico para evitar que esos miles de niños acabaran tan indignamente su vida, aún antes de nacer. Son adoptados casi un millar. Tan sólo hay que esperar que los padres no respondan a dos avisos. En ese momento son niños abandonados.
c. Un buen número de ellos sobrevivió al implante en la madre adoptiva.
d. El más impresionante: un embrión que llevaba 13 años congelado -la viabilidad está situada en los 12 o 24 meses- es implantado en el útero de su madre adoptiva y… NACE.

Nace 13 años después de ser concebido….

Se les puede congelar, se les puede matar… se les puede adoptar e intentar salvarles la vida.

¿Se les puede adoptar y matar? eso es contradictorio. La única respuesta inmoral en esta situación es decir que… “cada uno haga lo que crea conveniente”… jamás diremos eso referido a la pena de muerte… y trata sobre culpables.

3 comments ↓

#1 Valentín Pedrosa on 01.27.08 at 1:57 pm

Todo queda dicho con el vídeo, tu post y los comentarios.
Totalmente de acuerdo.

#2 Marta S on 02.03.08 at 11:51 am

Nunca he estado muy deacuerdo con la pena de muerte, sobre todo teniendo en cuenta que las equivocaciones (algunas sin querer queriendo), en el mundo humano, se dan bastante a menudo. Pero jamas de los jamases habia caido en esa pequeña comparacion con la vida de un embrion, algo obvio ahora que lo dices… Supongo que la pasion y la rabia de ver como el asesino de alguien sale libre nos hace convertirnos en animales y volver a las leyes mas primarias de la selva. Una “solucion” seria la cadena perpetua (pero de verdad) aunque todo hoy en dia lo mueve el dinero y mantener a una persona en la carcel no saldrá rentable. Algo, realmente triste esto que pasa hoy dia.

#3 Consuelo Martínez-Priego on 02.03.08 at 1:02 pm

Valentín y Marta,
disculpad que conteste tan tarde… cosas de la tecnología.
En realidad, sólo hay un tema delicado: si la pena de muerte no parece ajustarse a la realidad de la dignidad humana, aún tratándose de un condenado justamente, y algo ha de hacerse con las leyes que amparan estos hechos ¿Qué hacer con las penas de muerte aplicadas a inocentes, los niños que no tienen más que días, meses, de existencia?
Entiendo que puede haber ignorancia -la ignorancia de la ley no excusa su cumplimiento, dicen los juristas-, pero ¿qué hacer?
Duro… ¿verdad? ¿Y si, puesto que el tema es grave, fuésemos capaces de explicar, como con Guantánamo, como con los campos de concentración nazis, como con las masacres de la URSS, qué pasa en las clínicas abortistas?
Creo que no tenemos valentía… como los alemanes que no fueron capaces de levantarse y… cooperaron por omisión.
Ah! y yo la primera!!!!

Leave a Comment