He aquí otra pregunta común. Puesto que la respondí con detalle en Antropología y Educación, al hablar del Caso Genie entre otros muchos lugares, señalo aquí, telegráficamente, algunas de las ideas centrales tratadas a lo largo de este tiempo:
1. Definamos:
- Operación: cada uno de los actos de las facultades.
- Facultad : capacidad operativa.
- Órgano: la disposición orgánica necesaria para realizar operaciones.
2. Lo más llamativo es que, mientras que la facultad se predica de todos los individuos que pertenecen a una especie, y por tanto, es un poder necesario permanente en el tiempo, las operaciones son, de suyo, discontinuas. Obviamente han de ser realidades diversas.
3. La segunda cuestión llamativa es que mientras la pertenencia a una especie no admite grados -o se es o no se es-, las disposiciones orgánicas son falibles y en absoluto estables o necesarias. La evidencia es excesiva como para detenerme más en ello.
4. La dificultad está, en ocasiones en la mismas palabras. Si conseguimos usar el término “facultad” como lo que es -el sobrante formal, o la causa formal del ser vivo que no se agota en configurar a la materia y “puede” hacer más cosas…. en este caso operaciones-. Simple… pero no tan fácil de ver.
5. Así, perder un órgano no es perder la facultad en sentido propio, sino sólo que no se pueden “de hecho”, realizar operaciones. La “potencia activa” -otro nombre que puede aplicarse a la facultad- no puede realizar actos.
No me detengo más, por ahora.









