He visto a una persona hablando con otra, en un pasillo y… me he sorprendido viendo, por más que parecía un hecho fácil, superficial, que estaba cargado, denso, pleno de humanidad.
En ningún momento dejó, quien escuchaba, de mirar a la cara al que hablaba.
En ningún momento giró el cuerpo en ademán de cambio de rumbo, de prisa.
En repetidas ocasiones asintió con la cabeza…
Era un pecualiar ritmo de gesto y palabra que hacía fácil que le contaran, que le siguieran contando. Es obvio que estoy escribiendo un hecho que para mi es un deseo: no quiero aprender estrategias, obviamente; quiero aprender a tratar a todos como merecen… Y el verano es buen momento para ello.










6 comments ↓
La amabilidad es una cualidad en la cual se combinan el amor, la comprensión, la previsión, la empatía y la generosidad;
pero, para que sea una auténtica virtud, debe estar libre de segundas intenciones. Esto exige que nos
entreguemos a los demás con un espíritu completamente abierto, sin egoísmos, no debemos olvidar que un sencillo acto de amabilidad repercute en la red de relaciones que nos unen al mundo y puede
reavivar sentimientos positivos que se expanden a los cuatro vientos.
Hola Lourdes!!!! Pues das en el clavo de la inquietud que tengo: se trata de algo bien distinto a una técnica, y sin embargo tiene manifestaciones que han de aprenderse… Por otro lado, el mero “afan de ser perfecto” es una solemne memez… bien, tendré que dedicarle más tiempo a este asunto.
Muchas gracias por su aportación
Yo pienso que saber escuchar es técnico, por hay que saber mirar a los ojos, colocarse, asentir reír, etc. y/o poseer el don o la virtud para hacerlo, pues hay personas que solo saben escuchar las cosas que cuentan sobre ellos mismas…
Pienso que saber escuchar es saber pensar en los demás, como bien decía Lourdes, es el desarrollo de la empatía, generosidad…etc.,
¿Pero por qué es necesario que nos escuchen? ya decíamos que el hombre necesita del hombre, y sin embargo hay cosas dentro de nosotros, nuestras intimidades, que solo contaríamos a algunas personas… ¿por qué las personas…se compenetran? Se puede decir que por afinidad de caracteres…pero también, gracias a la capacidad que algunas personas poseen para escuchar, comprender y conocer, creo que es el punto clave, para que puedas ser sincero contigo y con la persona que tienes delante…de ahí la personalidad de la conversación…como decías Consuelo de la plena humanidad que se produce entre dos personas.
Malmi, dos comentarios me vienen a los dedos:
1) no somos moneda de 5 duros (o billete de 20€) que a todos guste. No se puede congeniar del mismo modo con todos.
2) los santos -para ser clara y directa he de usar esta fortísima palabra- tienen algo que los hace atractivos a muchas, muchísimas personas.
Pero: la santidad no se improvisa, ni se plagia, ni es fruto de técnicas, ni se resuelve en recetas, ni se busca como medio para conseguir cosas, ni se vive a ratos…
Esta es una idea pequeça, ya lo sé, pero es la que me ha sugerido tu comentario.
Como siempre: gracias
Vale la pena gastarse y robar una sonrisa al triste, dar consuelo al amigo necesitado, derrochar ternura a manos llenas, pensar pequeños detalles de servicio que hagan la vida más agradable a los demás. Darle humor a la vida, reírse de uno mismo y luchar, que no hay más tiempo que el que corre, ni mejor idea que empezar.
Si te miras al espejo… ¿te ves? ¿Ves todo lo bueno que hay dentro de ti y que está esperando la oportunidad de ser ofrecido gratuitamente sin llevar cuenta ni esperar medallas?
¡Venga! Quién ha dicho que el Mundo es para los Cobardes.
Hay personas dispuestas a amar y hay personas empeñadas en ser amadas.
La diferencia radica en la actitud.
Mientras los primeros, viven olvidados de sí mismos; los segundos viven pendientes de sí mismo .
Es cierto que amar lleva aparejado dolor. Es cierto que es costoso. Que supone un continuo reconducir la voluntad hacia los demás. Que da poco margen al capricho, al egoísmo, a la tiranía del afecto. Pero no nos pongamos trágicos: que lo más hermoso del mundo es amar. Después, en justa correspondencia y en premio a ese corazón entregado, la persona que ama, pasa a ser amada. Y la alegría es doble.
Combatimos esos defectillos que todos tenemos, y lo hacemos con serenidad, con alegría, sin desánimos, porque la vida es Bella y el Amor es grande.
ANIMA mucho considerar que todo lo podemos, porque nuestra fuerza nos es dada.
Pero, pero…tenemos que querer. Tenemos que confiar…Solo eso.
Vale la pena gastarse y robar una sonrisa al triste, dar consuelo al amigo necesitado, derrochar ternura a manos llenas, pensar pequeños detalles de servicio que hagan la vida más agradable a los demás. Darle humor a la vida, reírse de uno mismo y luchar, que no hay más tiempo que el que corre, ni mejor idea que empezar.
Si te miras al espejo… ¿te ves? ¿Ves todo lo bueno que hay dentro de ti y que está esperando la oportunidad de ser ofrecido gratuitamente sin llevar cuenta ni esperar medallas?
¡Venga! Quién ha dicho que el Mundo es para los Cobardes
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