Algo sobre la libertad social

Intento cada año que los alumnos caigan en la cuenta de lo importante que es este plano de la libertad: cacareado en toda democracia y super-cacareado en toda dictadura.

La libertad social es aquella que versa sobre las condiciones de posibilidad del desarrollo del propio proyecto vital. Es decir, la libertad social radica en la búsqueda de un “bien común” en el que se “pueda desarrollar el bien personal: es un poder hacer”, para lo cual se necesita “poder pensar”. Así, la libertad social se materializa en:

1. Exitencia de condiciones materiales que permitan algo más que la mera subsistencia. Es decir, condiciones que posibiliten la mejora y disposición libre de bienes materiales. Esto es algo así como el cuidado de la “res-publica”: primera obligación de todo gobierno. En definitiva: que uno pueda disponer libremente de los bienes que posee y gana (propiedad privada); que se reconozca a todos el derecho a disponer de bienes materiales, por tanto, que esté permitido el libre comercio (es tanto como reconocer, a este nivel, que todos son personas).

2. Existencia de condiciones para el pensar, para buscar la verdad. Es decir, que cada quien  pueda expresar y buscar: que haya “libertad de expresión” y “libertad religiosa”; esto es, poder vivir conforme a las propias convicciones (y poder expresarlas) y buscar entre las convicciones ajenas.

De estas dos vertientes de la libertad social la segunda es la permanentemente amenazada. En efecto, al fin y al cabo, la corrupción -que es como se sustancia la ausencia de libertad en cuanto a las condiciones materiales- puede sobrellevarse sin pérdida de la libertad interior -que es el plano libre por antonomasia-; sin embargo, la imposibilidad de pensar, de vivir según el propio pensar, ahoga ese último y trascendental espacio de libertad.

Lo malo es que, para sostener un estado corrupto se necesitan mentes dormidas: hay que cerrar las mentes, cerrar las bocas… para llenarse los bolsillos… COSAS DE LA POLÍTICA DEMOCRÁTICA.

2 comments ↓

#1 Juan Manuel Alvarado on 10.13.09 at 12:14 am

no hay mejor nombre para la falta de libertad que el de la corrupción que se manifiesta a través de este sistema lamentablemente globalizado llamado “gobierno”…
gracias, me ayudo mucho esta definicion para mi ensayo.

#2 Consuelo Martínez-Priego on 10.13.09 at 10:59 am

Juan Manuel,
no pienso que el gobierno sea, de suyo, algo malo; más bien al contrario: resulta un bien imprescindible. Sin embargo puede llegar a ser terrible si no busca ese “bien de la persona” no sujeto a consenso…
Gracias por el comentario.

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