Sobre la vida… muy simple

Simple reflexión tras este importante fin de semana

El argumentario pro-abortista ha cambiado, me decía una amiga el otro día: ya nadie se atreve a decir que el embrión es una “parte del cuerpo de la mujer” y “con su cuerpo la mujer hace lo que quiere”.

1. Nadie puede sostener que el embrión, ni el cigoto ni el feto, es una parte del cuerpo de la mujer. Tan es así, que la mujer ha de producir determinadas sustancias para no rechazarlo como algo “extraño”. En efecto, bioquímicamente sabe que no es su propio cuerpo.

2. Nadie insiste en la cuestión del “momento” en el que el embrión comienza a ser hombre… porque lo es desde el principio y va contra toda lógica:

  1. Considerar que pueda haber un proceso vital sin “sujeto” vivo.
  2. Que a lo largo del proceso vital el sujeto “cambie de especie”.
  3. Es decir, el embrión no “llegará a ser hombre”, no es un “proyecto de hombre”, sino un hombre cabal al que quedan muchas cosas por desarrollar, pero no su pertenencia a la especie humana, su ser persona humana.

Sólo queda apelar a la “libertad” de la madre…

Ahora bien,

Si los puntos 1 y 2 no pueden negarse, es decir, si el embrión es un ser independiente de la madre y se es persona humana desde el principio, apelar al tercer punto es apelar a la libertad para “matar”, toda vez que se trata de quitar la vida a un ser humano.

Cada vez veo más claro que en esta cuestión no son posibles las medias tintas; es decir, que una de las posturas inmorales más perversas que hay es la de pensar que “yo no abortaría”, “pero que cada uno haga lo que quiera”. Si “nadie niega que sea un asesinato”, dejar este tremendo hecho en manos de “cada quien” es una barbaridad.

1 comment so far ↓

#1 jujo on 04.03.09 at 9:17 pm

Encantado de saludarle.

Estoy interesado en el intercambio de links. Mi página:

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Un saludo.

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