En su día argumenté que la única respuesta inmoral en cosa tan importante como el aborto es afirmar “cada uno haga lo que quiera“. Puesto que lo que está en cuestión es si se trata de un asesinato o de la extirpación de unos tejidos, dejar que unos piensen una cosa y otros otra es absurdo. Si se tiene algún aprecio a la verdad, lo único que no puede hacerse es dejar de pensar.
Dimos un paso inmenso con la declaración de Aido “es un ser vivo”. Esa afirmación es de trascendental importancia científica. Si es un ser vivo es necesario afirmar que pertenece a alguna especie. Si podemos afirmar que un embrión es un ser vivo, podemos afirmar que pertenece a alguna especie, puesto que todo ser vivo, desde el mismo instante en el que empieza a existir, siempre pertenece a alguna especie. Es obvio que la genética es quien dice a qué especie pertecene cada ser vivo. Y no es difícil averigurar que el embrión situado en el seno de una mujer, fruto de la unión de un óvulo y un espermatozoide es un ser vivo de la especie humana.
Es absurdo afirmar que se trata de un ser vivo de otra especie por dos motivos: la genética tiene argumentos sobrados para negarlo y, ningún ser vivo cambia de especie al “engordar”. El desarrollo no conlleva cambio de especie, sino crecimiento.
Ahora bien, ¿alguien se atreverá a negar que un ser vivo de la especie humana no es un hombre?
El argumento de la dependencia materna es insostenible. Un embrión, un feto o un recién nacido son absolutamente dependientes. Eso es una cuestión tan absolutamente evidente que no requiere argumentación alguna. El hecho de que una incuvadora pueda sostener la vida de un recién nacido prematuro no indica que éste sea independiente, sino tan sólo que la ciencia puede reproducir las condiciones intrauterinas hasta cierto punto. En todo caso, el momento a partir del cual una máquina puede sostener la vida de un niño es algo absolutamente cambiante… la ciencia sigue avanzando.
Resulta complejo argumentar lo que es sumamente simple. También resulta difícil argumentar cuando no se quiere pensar. Resulta complejo argumentar cuando alguien considera que pensar pueda restarle libertad… La libertad del ignorante… Pero no, si ignoramos decidiremos con criterios impuestos por otros, porque nadie es una isla en un océano. Si dejamos de pensar, alguien pensará por nosotros.
Obviamente yo no quiero pensar “por” nadie, sino pensar “con” cada uno. La palabra pretende abrir horizontes, hacer pensable la realidad misma, no sustituirla.










9 comments ↓
Pero que muy bien.
Hola Consuelo, te mencioné el otro día que te leía con cierta frecuencia.
Necesito resolver una duda.
¿Qué dimensión tiene “matar”?.
Es decir, terminar con la vida de otro ser vivo.
Me salta una duda. La vida, ¿es un derecho? o ¿es un don?.
Si fuese un derecho, debería haber posibilidad de ejercerlo cuando uno quiera. Como algunos derechos que se nos reconocen en nuestra constitución. Es por ello que podemos ejercer el derecho a ser padres. Por lo que, cínicamente, podemos elegir cuando tener hijos o adoptarlos. Entonces, ¿no es horrible pensar que podemos cuando queramos tener hijos?. Es una argumentación que me dieron en un debate sobre la adopción monoparental.
Si no tenemos derecho a acabar con una vida, tenemos derecho ¿a iniciarla?. ¿O es un Don?.
Por lo que, me salta otra pregunta.
Hablamos siempre de vida humana ¿no?. Parece que todo lo que es inmoral hacia las personas humanas no lo es hacia los animales. Son seres vivos también.
¿En que punto, es moral o inmoral matar?
Quizás me exceda pero siempre me planteo esto.
Ignacio.
Buenas tardes Chisi: encantada de conocerte y gracias por leer el blog. Visitaré el tuyo con más frecuencia.
Bueno, voy a la cuestión. Puesto que planteas muchas cosas, intentaré contestar aunque me saldrá algo “lacónico”.
1. Entiendo que la vida es DON originariamente, por lo que su principio y su fin no están en nuestra mano ni son “constructo” nuestro. En cuanto “don recibido” es “justo”, su cuidado, precisamente por que no nos pertenece del todo. Somos originariamente don y nuestra existencia llega a plenitud cuando hacemos de ella un don.
2. Pensar que alguien tenga derecho sobre la vida de alguien, es el argumento que sostiene la esclavitud. Nadie tiene derecho sobre la vida de nadie. Los padres tienen la responsabilidad primera sobre los hijos, y, para cumplir su responsabilidad, jurídicamente se significa somo “derecho”. En realidad es “derecho a cumplir con su responsabilidad”.
3. Así, el “derecho a tener hijos” es muy peculiar, puesto que radicalmente, ese derecho no se cumple más que con la participación de un tercero sobre el que no tenemos potestad. Precisamente por eso se habla de “procreación”, no de “creación”.
4. La diferencia que existe entre la vida humana, la de cada persona, y cualquier otra vida no es cuantitativa, sino cualitativa, es una vida de otro rango. Toda la creación es don, pero el don que es cada persona es de intensidad tal y no es comparable con el resto de seres vivos. Cada persona es única en sentido total y no sólo es temporal, sino que trasciende el tiempo -eso llevaría mucho rato argumentarlo-.
5. Entiendo que si toda la realidad es don -no es mero constructo humano- toda ha de ser custodiada, ahora bien, mientras la vida de cada persona es un destino único, la vida de cada animalito no lo es. El destino corresponde a la creación en su conjunto, creación que el hombre ha de custodiar, salvaguardar, potenciar, etc. Evidentemente la muerte absurda de un ser vivo no parece justificada, pero los seres vivos no racionales tienen carácter de medio en su individualidad en orden a la supervivencia de la especie y las especies son medios en orden al equilibrio del ecosistema y la vida humana. El hombre no es nunca medio.
Si te parece que no es acertado, te agradecería que me lo dijeras… aquí estamos para aprender sin duda alguna.
De nuevo muchísimas gracias
Prácticamente de acuerdo en todos los puntos.
Queda pues, justificado que la vida humana es un DON.
También que la muerte de un animal, ya sea para alimentarnos o como “arte” véase los toros o las peleas de gallos.
Sobre la paternidad/maternidad quedaría para un debate aparte.
Queda también, clarísimo, que la pena capital de muerte, es otra inmoralidad y atrocidad contra el ser humano.
Pero nos basamos en que lo que nos separa de los animales es el raciocinio y no los sentimentos, dado que es obio que los animales al igual que las personas humanas sienten dolor, necesidades, ven, etc.
Pero no razonan.
En caso de que pudieramos establecer que es el raciocinio y ello se encontrase en una especie (animal o similar) sería inmoral atentar contra la vida de alguno de esos seres.
Orson Scott Card, propone en su saga de ENDER, en su segundo libro, una clasificación de tres tipos de especies. Raman, Varelse y Framilngs. Dado que se encuentran (propone en su novela de ciencia ficción) otras especies fuera de la tierra (alienígenas comúnmente llamados), los distingue así.
Raman: seres de otra especie diferentes a la humana que poseen capacidades sociales comunicativas y suelen ser pacíficas. Se determina que son inteligentes y que por ello se deben respetar.
Varelse: similares a raman, de naturaleza no social y que no suelen desarrollar un lenguaje. Es por ello que suelen ser salvajes o agresivos.
Frelming: similares a los humanos físicamente pero que pueden comprotarse como raman o varelse.
Durante los libros se plantean varias especies hasta el límite, muy detalladamente y ello ayuda a plantear dilemas de diversos tipos. Sobre todo para el protagonista, el cual, plantea una cuestión preciosa y a su vez con mucho jugo: “cuanto más los conozco, mas los amo”. Sin distinguir el tipo de condición de cada especie.
¿curioso verdad?
Quizás plantee varias dudas de este tipo en mi blog, por no cambiar radicalmente de tema.
Hoy me enteré de otra cuestión mas relacionada con lo que propones.
Una compañera de trabajo está casada con un musulmán. En el corán, al parecer, se establece en qué momento se concibe que el hombre tiene alma, y justifica hasta cierto punto el aborto. Me pareció escalofriante sólo pensarlo.
Lo documentaré y te comentaré si es así, porque no tenía conocimiento de ello.
Gracias a ti por leerme y respondeme.
Cuidate
Chisi, casi conforme con las cosas que propones…
Evidentemente la maternidad/paternidad necesita explicación detenida.
Cierto: la vida es un don y de ahí arranca el derecho.
La racionalidad parece ser la nota distintiva entre unos seres vivos y otros -que denominamos hombres-. Ahora bien, la clave está en que todos los hombres son “personas”. Si hay más personas, además de las humanas, imagino que compartirán con nosotros al menos, la dignidad originaria, el origen único en cada caso.
La pena de muerte parece, también con fuerte obviedad, una solución poco adecuada. La muerte de otra persona sólo parece justificada moralmente, en el caso de defensa propia. No parece que un niño no-nato sea una amenaza mortal para la madre simplemente porque pueda suponer una carga; toda vez que la puede dejar en manos de otro esa vida humana -darlo en adopción-.
Lo que cuentas de la compañera de trabajo casada con un musulmás es escalofriante, cierto.
Que haya que ser vegetariano fruto de lo dicho anteriormente, creo que es una deducción que no procede de lo que comenté más arriba. El cosmos es la casa del hombre y éste no pervierte el orden natural al alimentarse de carne animal. Cosa distinta es acabar con las especies indiscriminadamente. En todo caso, la misma dinámica natural hace que diariamente desaparezcan cientos de especies y aparezcan otras tantas. Los ecosistemas así funcionan. En el caso de los toros, la raza existe sólo porque el hombre la sostiene. En ausencia de la intervención humana la raza de toros de lidia desaparecería -carecen de utilidad inmediata.
En todo caso, en los elementos nucleares parece que estamos de acuerdo.
Las cosas que cuentas de “ciencia ficción” tienen, sin duda alguna, interés; sin embargo fue en los años 70 cuando este debate estaba en pleno auge, si no recuerdo mal. Ahora la cuestión de la vida fuera de nuestro planeta parece algo menos atendida. Pero insisto, la diferencia entre el animal y el hombre no es de grado, sino cualitativa… a juzgar por lo que dicen los etólogos, los biólogos y los psicólogos -según he estudiado-. von Uexkul dejó ya claro en los años 20 la diferencia sustancial existente entre el mundo perceptivo del animal -mundo cerrado- y el del hombre -mundo abierto-. Y Portmann subrayó que la prepatureidad con la que el hombre nace le sitúa de otro modo en el entorno. Rof Carballo ya señaló que en el hombre el proceso epigenético y el mismo “troquelado”, que el llama “urdimbre”, son suficientemente distintos a los del animal. En el hombre existe algo así como una “herencia socio-genética”, que liga indefectiblemente personalidad y tradición, personalidad y cultura; cuestión inédita por imposibilidad biológica en el animal.
Bueno, mil gracias por tus apreciaciones.
Un cordial saludo
buenas consuelo…
te he buscado por cielo mar y tierra… al final recurro a este blog… y a internet.
he sido madre de un niño precioso … como cambia todo.
estoy metida en un proyecto de pastoral familiar que creo que te gustaría. Algún día podrías venir a dar una charla no???
creo que te gustaría… lo que hacemos y tu ayuda nos vendría genial.
hola!!
bienvenida al blog. Por supuesto… hablamos
hola a todos quiero decearles que pasen un bonito caranaval a qui en el ecuador
La salud mental en nuestro tiempo se basa en una defensa del narcisismo (entendido como “autoestima”), y la búsqueda de la realización del deseo como patrón psicológico normal. En cuanto a la moral, podría decirse que constriñe el fluir del deseo, aunque a menudo se le llame “moral represiva”…
En cuanto a la búsqueda de conocimiento, el feminismo tiende a identificar ciencia con androcentrismo…
Y conste que no suscribo el idealismo (filosófico) que sostenéis en este blog, pero no olvides que Marx (obligado citarlo al hablar de feminismo), y sin que por ello pretenda desacreditar a toda la teoría marxista (sería descabellado y temerario por mi parte), decía en la 11 tesis sobre Feuerbach, que era más importante transformar el mundo que comprenderlo. Y el error del credo marxista consiste en subordinar el conocimiento científico a la subversión.
Sin embargo, para transformar el mundo ¡hay que conocerlo!… De lo que se puede colegir que los intentos de transformación cobran carta de experimentos, por lo que no es disparatado que se le llame “ingeniería social”… Pero todo esto vende, y vende mucho, porque tendemos a pensar acorde a lo que hacemos…, y si lo que hacemos nos lucra…, pensamos justificando el lucro… Y no es simulación, la mente humana, más bien pérfida, se cree lo que le interesa creer…, uy, que me lanzo…
Leave a Comment