Sigo con la cuestión planteada en el post relativo a la verdad histórica, y sin ánimo de ser relativista. En efecto, decir que la “verdad absoluta” no la tiene nadie no implica negar la verdad: algo puede ser “absolutamente verdadero” pero no ser la “verdad absoluta”.
Pues bien, copio unas palabras de Rof Carballo en su artículo “La paradoja epistémica y el futuro de la medicina psicosomática” (Anthropos, 1993, 128)
“… en los más diferentes dominios de la ciencia la forma de plantear nuestros experimentos y nuestras preguntas influye de manera decisiva en la realidad que observamos”.
Obvio.









