Entries Tagged 'El día a día' ↓
November 29th, 2009 — El día a día
A los lectores habituales de este blog les debo una disculpa: más de un mes en silencio.
La razón es sencilla: acabo de defender la tesis doctoral de psicología. Gracias a Dios todo ha ido muy, muy bien. Espero que podáis verla publicada en breve. Título: Hombre, Urdimbre y Personalidad en Rof Carballo. Defendida en la Universidad Complutense de Madrid, en del departamento de Psicología Básica II. El director, D. Heliodoro Carpintero Capell.
Lógicamente, ya han salido y seguirán saliendo, en este sitio, algunas reflexiones nacidas de estos meses de estudio intenso.
Con esto creo que se hace algo más comprensible el contenido del blog: la primera tesis fue de filosofía, en concreto de metafísica -”El argumento ontológico en G.W. Leibniz”-, y ahora de psicología en una cuestión relativa al hombre, su constituirse, su personalidad y su especial relación interpersonal.
No me extiendo más. Quisiera, eso sí, reiterar mi agradecimiento a tantas personas, por más que en la defensa di cumplida cuenta de ellos.
May 12th, 2009 — Antropología, Eventos
Pues si, el Instituto de Estudios Filosóficos Leonardo Polo.
El pasado sábado tuve la suerte de asistir -y participar- en la VI Jornada del Instituto. Juan Fernándo Sellés -con una magnífica conferencia-, Juan José Padial y yo, estábamos en la mesa. Tras la exposición un tiempo para preguntas.
Lo mejor: las personas.
Lo más interesante: las personas
Lo que encierra más esperanza: las personas.
Dejo a los expertos la profundización en las cuestiones allí tratadas -que dicho sea de paso fueron también buenas, muy buenas-, y os remito al sitio en el que podáis ver la información. Como adelanto, el título: “La novedad de la antropología trascendental poliana en contraste con las antropologías del siglo XX”.
February 9th, 2009 — Ética, El día a día
Otra vez: una bomba; en esta ocasión en el Campo de las Naciones, en Madrid.
En este sitio no suelo hacer anotaciones de carácter periodístico, referidas a acontecimientos del día a día, pero en este caso no he podido evitarlo. Sencillamente no hay razón alguna que justifique el terrorismo. Sólo los que carecen de racionalidad, en un ámbito de racionalidad, han de acudir a la fuerza.
El declinar de la razón tiene lugar en dos contextos: el relativista y el sentimental-romántico.
El que afirma que no hay verdad alguna, que todo depende del contexto y el consenso.
El que afirma que sus “sentimientos” son lo último a lo que puede apelarse, sean éstos sentimientos patrios o ideológicos.
Es evidente que sólo algunos consideran que aún puede hablarse -por más que se hable de diálogo por esos mismos-.
Se habla si ambas partes tienen la profunda convicción de poder llegar a un lugar de entendimiento en el que no prime la ley del más fuerte -típico del relativismo- ni tampoco posea como último lugar de referencia sus propios sentimientos, esos que no pueden argumentarse porque los otros “no pueden comprenderlo”. Sólo si podemos referirnos a una verdad sobre el hombre y una justicia accesible a la razón es posible dialogar. Sólo si hay referentes “absolutos”, no dependientes de la voluntad de ninguna de las partes, es posible el diálogo. No cambiamos nuestros argumentos más que si encontramos otros, no modificamos nuestra valoración de las cosas más que cuando sabemos que hay Verdad más allá de Mi verdad, y cuando la primera me interesa más que la segunda. Dialogar no es “exponerse a ser vencido”, sino buscar una verdad mejor, una solución más justa.
Y… esto no es utópico, es sólo distinto al contexto moral en el que viven muchos y en el que vive la política imperante.
December 26th, 2008 — Eventos, Historia
No podía dejar de felicitar la Navidad a los lectores de este blog. Es decir, que estos días en los que “revivimos” el Nacimiento del Hijo de Dios -la Natividad- sean para todos Felices.
Celebrar estos días, alegrarse públicamente -familiar y socialmente- es lo adecuado para un hecho tan relevante, único en la historia y reorientador de la Historia. Celebrar en los ámbitos sociales en los que esta realidad se realiza: familia, Iglesia y sociedad civil. De estos tres ámbitos el segundo es especialmente importante, puesto que ahí es posible “revivir realmente”, “hacer presente” el acontecimiento celebrado. Misterioso… pero cierto para quien pueda verlo.
Lo dicho: Felices Pascuas de Navidad
September 29th, 2008 — Antropología, El día a día
Sigo leyendo con detenimiento el discurso de Ratzinger al mundo de la cultura, y sigo asombrándome.
Cuando la civilicación occidental está en crisis, cuando los fundamentos de la propia cultura parecen tambalearse -y se tambalean de hecho- unos hombres se lanzan a lo esencial, intentan buscar lo permanente en ese todo cambiante e inestable. Y ese itinerario lo realizan a través de las palabras en una búsqueda incesante de la Palabra.
En la confusión de un tiempo en que nada parecía quedar en pie, los monjes querían dedicarse a lo esencial: trabajar con tesón por dar con lo que vale y permanece siempre, encontrar la misma Vida. Buscaban a Dios. Querían pasar de lo secundario a lo esencial, a lo que es sólo y verdaderamente importante y fiable. Se dice que su orientación era “escatológica”. Que no hay que entenderlo en el sentido cronológico del término, como si mirasen al fin del mundo o a la propia muerte, sino existencialmente: detrás de lo provisional buscaban lo definitivo.
Así las cosas, estos hombres hacen girar toda su existencia en torno a la Palabra. Sorprende que entiendan que la Palabra es más estable que el mundo mismo. Pero tal vez es que veían que en la Palabra habita la verdad.
Cuando el mundo propio es un lugar agreste y difícil, parece que el anhelo radical permanece y ese anhelo es, precisamente, aquello que no está bajo el poder despótico de ningún hombre. Bien, eso es el ser mismo y la verdad en la que el ser se patentiza.
Creo que por más que nuestra situación sea compleja, no siempre alcanzamos a escuchar con detenimiento lo que se despierta en el interior de todo hombre, esto es, el deseo de verdad, de certidumbres, de dimensiones de su existencia capaces de anclarse en la estabilidad fiable.
Cuando estamos rodeados de personas, de gentes, ¿qué podemos aportar? Palabra, Verdad, Lealtad.
August 21st, 2008 — El día a día
Ante el accidente de Barajas me he quedado sin palabras.
No quiero expresar sentimientos -como se hace permanentemente en la televisión-, sino ayudar eficazmente a quienes lo están pasando mal, muy mal.
Por ese motivo, creo que lo más adecuado es rezar por los difuntos -para que descansen en paz-, por los enfermos -para que sean leves sus dolores y sufrimientos, para que mejoren- y por las familias de unos y otros -para que no pierdan la esperanza, para que tengan paz interior-.
Ninguna otra acción tiene la fuerza de la oración. En todo caso, para los que no se hayan planteado rezar y les quede lejana esa posibilidad, podrán reconocer que es el acto intencional de mayor intensidad que el hombre puede realizar. Para los que saben de la existencia de Dios y que no es un ser lejano sino un Padre, verán que, ante tal catástrofe es la única acción lógica, proporcional.
August 10th, 2008 — "Sensamientos" puros, El día a día
Cierto: no todos los silencios son iguales. He conocido muchos; enumeraré algunos de ellos:
Silencios de indiferencia
Silencios de timidez
Silencios de culpabilidad
Silencios de idiotez
Silencios de reflexión
Silencios de reverencia
Silencios de adoración
Silencios de contemplación
Sin embargo, no conozco tantos ruidos, tantos matices vitales que sean capaces de modular el ruido. La voz no es ruido, sino sonido articulado; la voz inteligible es palabra y la palabra verbo, y el verbo inteligencia, alma.
Pero el ruido… el ruido es la ausencia de naturaleza -la naturaleza es sonora, no ruidosa- y ausencia de inteligencia. Y hoy, en el patio de mi casa había ruido, y anoche, en ese mismo patio, había ruido… En la ciudad hay ruido tantas y tantas veces, por eso hay soledad, por eso es posible la multitud solitaria de la ciudad, porque el sonido no llega a voz, a palabra… y tampoco llega a ser sonido natural, de la vida en movimiento armónico.
Por tanto, habrá que enseñar qué silencios y qué sonidos han de buscarse, hemos de aprender a deleitar. ¡Ah! y no todo lo que llaman música es sonido humano… a veces es ruido enlatado y soltado a través de aparatos espasmódicamente!!!
August 3rd, 2008 — Blogosfera, El día a día
Puesto que el público que visita este sitio no suele ser de bloggeros empedernidos ni de adictos a la web2.0 en general, dejo un link sobre lo que debería hacerse y no debería hacerse, por higiene social -esto es, educación-, expresado en términos subjetivos y emocionales: “lo que odio ver en un blog” es el título.
Ya se que este post puede incurrir en algunos de los “pecados” que ahí se señalan, pero he intentado justificar el porqué del contenido que muestro: espero haber satisfecho esa exigencia mínima: utilidad para los lectores e información que no suele estar a su disposición con facilidad.