September 26th, 2009 — "Sensamientos" puros, Ética
El título propuesto es reiterativo, pero tal vez convenga puesto que se nos puede olvidar que el vivir es siempre “con”. Originariamente somos seres acompañados y el vivir discurre siempre en compañía. De ahí la importancia de conocer el “arte del vivir con”. La cuestión es si consideramos esto como elemento positivo o como limitación del existir.
En efecto, nacemos en compañía y sobrevivimos por la compañía. Pero ¿crecemos hacia la compañía? Hay quien tiene como fin vital la autonomía, la independencia…. es evidente que supone una desavenencia respecto a nuestra verdad más radical.
El “arte del vivir con” tiene condiciones de posibilidad que es, precisamente, lo que ha de ser cultivado -según entiendo-. Esas condiciones de posibilidad son dos:
1. Tratar siempre a los otros como fin y nunca como medio.
2. Ser personas fiables, esto es, veraces.
Comprendo que lo dicho hasta aquí es algo telegráfico, pero tan sólo quería dejar constancia de la evidencia, no desarrollar un argumento en torno a la sociablidad humana. Eso tendrá que ser en otro momento.
September 10th, 2009 — Clase, Educación
Como ya sabemos “casi todo se aprende”…. también el arte de hacer exámenes.
Cuando un alumno se encuentra ante un tema a desarrollar ha de tener encuenta dos cuestiones:
1. Si se trata de reproducir un epígrafe o un capítulo.
2. o bien si el objetivo es responder a una cuestión razonadamente.
En el primer caso, la primera frase suele reproducir el enunciado y, desde ahí, sigue el hilo discursivo que el profesor propuso como fuente de información.
Si se trata de la segunda opción, conviene tener en cuenta que el futuro lector -el profesor- ha de conocer la respuesta a la pregunta, y que sería bueno que ésta se encontrara en los primeros compases del texto. También conviene reparar en que la estructura del texto será tan importante como el contenido mismo, por lo que ayuda dividir adecuadamente en párrafos, subrayar algunas palabras, etc. Facilitar la tarea de descubrir la respuesta a la pregunta planteada y los argumentos que sostienen esa respuesta.
Técnicas hay muchas, recetas una: hacer un esquema y, si es bueno, entregarlo con el examen. A la vista de un buen esquema todo profesor se hace cargo del saber del alumno, lo que anima a leer el texto buscando en él lo señalado en el esquema.
Así como los escritores piensan en los lectores, los alumnos han de pensar en el profesor, en la compleja tarea de desentrañar un texto… y hacerlo repetidamente, decenas de veces….
August 31st, 2009 — "Sensamientos" puros
Después de unas semanas pensando un poco sobre estas cosas he llegado a una conclusión simple: no estamos acostumbrados a relacionar la lógica de la naturaleza física a la de la naturaleza humana, por miedo a reducir al hombre a cosa biológica.
Comparto que el hombre no es “una cosa entre las cosas”. Comparto que el hombre es más que naturaleza, pero lo superior no niega lo inferior, sino que lo perfecciona.
August 6th, 2009 — "Sensamientos" puros, Ética
Estuve en el Puerto de la Quesera y subí más allá de la Buitrera, cumbreando (aquí podeis ver una preciosa panorámica). Y una reflexión surgió sola: la connaturalidad con la naturaleza, con la realidad del mundo natural, la casa del hombre que nos ha sido dada y que heredará la siguiente generación, es incompatible con la cultura del “feismo”. Tal vez sea una de las razones que hacen urgente desarrollar en muchos -en todos- esa sensibilidad.
Por otro lado, me contaron en una ocasión que la incapacidad para “sentir” horror ante el horror era una aberración ética; es decir, se trata de la situación en la que algunos pueden llegar a instalarse, en la que el hombre ya no tiene resorte alguno para repudiar lo inhumano. Esa capacidad de “sentir” es el rescoldo último del sentido de lo ético en todo hombre -obviamente el ejemplo prototípico es el holocausto nazi, pero muchas violencias de nuestro mundo actual deberían hacernos “sentir” horror…-
En sentido inverso podríamos decir que el desarrollo del sentido estético-natural, la capacidad de conmoverse ante la grandeza de la naturaleza es cauce y tal vez condición, para poder desarrollar el sentido ético necesario para adherirse a lo noble y repeler lo bárbaro.
August 1st, 2009 — "Sensamientos" puros
Ya comenté que el mundo es la “casa del hombre”.
Cuestión básica es que el mundo es para el hombre, como la casa es para el hombre, no el hombre para la casa -sería un craso error desordenar la cuestión-; pero eso no significa que sea “para mi” de modo arbitrario, es más, no es en sentido absoluto “mío”.
Se trata de una casa que nos fue entregada por nuestros mayores y que heredarán nuestros hijos. Esto, que parece una obviedad, no deja de tener importantísimas consecuencias.
Encontramos por tanto un don -la naturaleza que nos ha sido dada- y una tarea -habitarla, potenciarla, desarrollarla, para entregarla a la siguiente generación-.
Pues bien, el único modo de llevar a cabo esta transmisión de riqueza pasa por el atento cuidado del orden natural. El hombre no pone el orden en la naturaleza y descubrir la ley natural y llevarla a cumplimiento -en el ámbito humano de modo más claro- es su misión específica. Llevar a plenitud la naturaleza en su conjunto y la naturaleza humana especialmente: he ahí el reto.
July 26th, 2009 — "Sensamientos" puros
Introduciré el tema con una brevísima anotación etimológica.
El término “ecología” procede de la unión de otros dos de origen griego.
OIKOS: casa
LOGOS: razón, conocimiento, etc.
En definitiva, la ecología es el conocimiento del ámbito natural que es, para el hombre, su casa. Esto, además de “sonar bien”, es tremendamente verdadero. El cosmos es el país del hombre y la tierra su pueblo. El ámbito próximo es, sin duda, su casa. El conocimiento de la realidad natural permite al hombre descubrir la belleza no sólo en la contemplación sensible, sino también en la armonía de sus leyes.Son la conocidas “leyes de la naturaleza”, porque en ella no existe lo arbitrario al constituir un sistema que busca la subsistencia.
La permanencia es el ser mismo del universo -no significa lo mismo universo y cosmos, pero ambos términos han de ser utilizados en este contexto-. Y el ser un “todo móvil lleno de sentido”, “un todo ordenado” es su modo de ser. El hombre es mucho más, pero no deja nada de lo dicho, sino que lo supera. Superar no es “negar” sino ampliar el sentido y hacer algo superior: crecimiento. El modo de ser del hombre es “ser creciente”, mientras su ser es “además” del cosmos.
Desconfío del “ecologismo”, pero me encanta la “ecología”.
July 17th, 2009 — Antropología, Arte
De la creatividad puede hablarse desde muchos puntos de vista o, es estudiable desde diversos planos epistemológicos. La psicología es, tal vez, la ciencia estrella en la actualidad. Sin embargo, creo que es posible una aproximación más “sencilla”, y bastante más “intuitiva” y no por eso menos profunda -creo que incluso lo es más-.
Cuando decimos creatividad otros términos vienen de su mano.
En primer lugar implica hablar de “algo” creado. En efecto, la existencia de algo, algo que es creado, es indisiciable de la creatividad. Estamos hablando con ello de la existencia de un “producto” creado. En virtud de ese producto calificamos la creatividad. Algo es claro, podemos hablar de mayor o menor creatividad en virtud de ese producto. El carácter efímero, frívolo, o consistente de lo creado habla de la profundidad de la creatividad.
Hablar de creatividad lleva consigo, también, hablar de original. Así, lo creado es lo original, es decir, lo que tiene un origen. En ausencia de origen no hay creatividad. Con ello estamos hablando del origen de lo creado, es decir, de alguien que es capaz de decir, “esto es mío”, “esto lo he hecho yo”, yo soy el responsable. En ausencia de principio, no hay creatividad. La mayor o menor intensidad del acto libre principio del crear algo, es decir, en virtud de la intensidad del acto originario principio de lo creado, habla de la mayor o menor creatividad.
En tercer lugar la creatividad de refiere a lo nuevo. Lo repetido no es lo creativo. Ahora bien, lo realmente nuevo es aquello que no tiene igual y por tanto el radical último ha de denominarse único. Sin embargo lo único es la persona, todo lo demás es único en virtud de su relación con un origen único. Así la mayor o menor proximidad a la novedad misma que es ser persona, habla de la mayor o menor creatividad.
Un último apunte: se habla también de creatividad para referirnos a lo inventivo o lo imaginativo. Entiendo que esto se refiere a la capacidad humana para “encontar” -eureka-, algo que antes no se sabía o, más en concreto, la solución a un problema; es decir, la nueva disposición de medios. Eso, sin duda, es obra principalmente de la imaginación.
Así las cosas, ser creativo implica,
ser capaz de hacer “cosas”
hacerlas “desde uno mismo”
tan “nuevas” como cada uno
buscando “soluciones” distintas.
Entiendo así que la frivolidad, la falta de libertad, el desconocimiento de la unicidad propia y la carencia de capacidad para mirar la realidad son las grandes dificultades para ser creativos.
Entiendo también que esto implica que todos somos creativos pero que podemos serlo más o menos, en virtud de los elementos señalados y sus correlativas dificultades.
Pero una explicación más detallada necesitaría mucho más espacio. En otra ocasión seguiremos.
May 21st, 2009 — Antropología
Revisaba hoy unos argumentos conocidos, pero no por eso menos interesantes. La fuente es el libro “Quién es el hombre” de Polo, en concreto el capítulo IX. Dejo aquí una pincelada para que, quien quiera, continúe la lectura.
La filosofía, como actividad teórica, es “rara”, poco frecuente… y los filósofos también son raros, poco frecuentes. Si atendemos a la historia universal, desarrollos propiamente teóricos han tenido localización “espacio-temporal” bien delimitada.
Pues bien, la actividad teórica descubre que no todo en la realidad ni en el hombre está “subsumido” en el tiempo, no todo está sometido al imperio del tiempo. La realidad es estable -lo ente- y su correlato en el hombre, también estable, es el nous.
Semejante decubrimiento es relevante puesto que está afirmando el hombre el “nous” es “extratemporal”. Verdaderamente asombroso.