Algo sobre ecología (III), ética y estética

Estuve en el Puerto de la Quesera y subí más allá de la Buitrera, cumbreando (aquí podeis ver una preciosa panorámica). Y una reflexión surgió sola: la connaturalidad con la naturaleza, con la realidad del mundo natural, la casa del hombre que nos ha sido dada y que heredará la siguiente generación, es incompatible con la cultura del “feismo”. Tal vez sea una de las razones que hacen urgente desarrollar en muchos -en todos- esa sensibilidad.

Por otro lado, me contaron en una ocasión que la incapacidad para “sentir” horror ante el horror era una aberración ética; es decir, se trata de la situación en la que algunos pueden llegar a instalarse, en la que el hombre ya no tiene resorte alguno para repudiar lo inhumano. Esa capacidad de “sentir” es el rescoldo último del sentido de lo ético en todo hombre -obviamente el ejemplo prototípico es el holocausto nazi, pero muchas violencias de nuestro mundo actual deberían hacernos “sentir” horror…-

En sentido inverso podríamos decir que el desarrollo del sentido estético-natural, la capacidad de conmoverse ante la grandeza de la naturaleza es cauce y tal vez condición, para poder desarrollar el sentido ético necesario para adherirse a lo noble y repeler lo bárbaro.

Escribiendo y publicando

Notas sobre la Tolerancia y el Relativismo moral

El papel de la madre en la formación ética de la persona

Ética personal y ética política

La sociedad de hoy y la educación de los hijos

“Leones por corderos” y el consecuencialismo ético